Con Obiang y familia, borrón y cuenta nueva
Sí, cuando Obiang inauguró la silla sobre la que está sentado ahora, silla de la que ha hecho sendas copias para los miembros prominentes de su familia, se empezó a hablar de "borrón y cuenta nueva" Y que nos conste, uno de las manchas más grandes fue no ajustar las cuentas con Ondo Ela, el animal ese que, con perro y machete, cometía barbaridades en Blay Beach, precisamente la cárcel en la que Obiang había sido alcaide in pectore. ¿Qué suerte hubiéramos deseado para el infame Ondo? Sin dudarlo, hubiera estado mejor que se viera ante el pelotón de fusilamiento. Sabemos que hay mucha gente buenista y que se da de santa, pero no había otra salida para semejante ser. Ya sabemos que le cupo el destino por lo que no dijo en el juicio en que sí dejaron dicho que a Macías se le fusilaría de manera irremediable. Bueno, no hubo borrón, porque si no, no estaríamos ahora recordando estas cosas tan desagradables, como haber deseado saber que al animal y analf...