SIN REMEDIO, GUINEA SE CUBANIZÓ
Estos días, y desde que se le dobló la rodilla a Obiang, estamos al tanto del ir y venir de su hijo manirroto Teodoro Nguema Obiang, haciendo que trabaja mucho y que, además, está en contra de la corrupción, contra la cual lucha de manera denodada. Y como no hay nadie que le pida cuentas, ahí estará de rama en rama hasta que lo definitivo ocurra y salte raudo a ocupar el sillón dejado por el ínclito general en jefe. Y se ve a la legua que si ocurriera que tuviera un flaqueo de voluntad de última hora, Constancia Mangue saltaría a la aludida silla sin remilgo alguno, preparadísima ella para luchar con uñas y dientes para defender lo atesorado a costa de los guineanos. Sabemos que hay gente bien leída y sesuda que no dio nunca un duro por el retoño de la pareja presidencial, pues le consideraban bisoño, aparte de vividor y escaso de luces. Ahora es cuando volvemos a Cuba. ¿Quién supo qué en el país caribeño de los dos que pasaron por ahí? Ninguno de los dos. C...