El Papa León concide conmigo
Que tanta gente poderosa y malvada se haya proclamado dios a lo largo de la Historia sin que se inmute el Dios verdadero deja en un mal lugar a todos ellos. Este pensamiento lapidario, que se puede encontrar en los umbrales de mi novela Moi Chez Moi , fue el que propició mi intercambio con el Sumo Pontífice. Claro, estaba a punto de tomar un avión que lo llevaría a la finca de Obiang, así que quería conocer de qué lado respiran los que la Providencia ha querido que sepan leer y escribir del país. Diría entonces que alguien le haría leer la cita y, tocado de manera perenne por el Espíritu, habría pensado que su autor podría ser un ateo que no hace alarde de ello. Pero no vacilamos en darle nuestra opinión. Y la misma era que podríamos ser o no ateos, pero no era una situación que nos impedía tener claro algunos asuntos. Lo vamos a abreviar. Estamos con el Papa, o copió de nosotros, en la condena sin paliativos de esto que hemos dado en llamar I...