Guinea y el mundo, nos vamos a septiembre del 2026

     


    Cuando se estudiaba y algunas cosas se tomaban en serio, los que suspendían algunas asignaturas eran emplazados al mes de setiembre, donde tenían la última oportunidad para enfrentarse a los temas de las asignaturas suspendidas y pasar el curso. Lo más probable es que no se siga haciendo, o se haga a la brava, porque en Guinea, y sabemos que en más de algún país civilizado, los padres sinvergüenzas cargan al niño o niña indolente y lo deposita ante el profesor o maestro para que le ponga la nota. Sobre Guinea conocemos algunos nombres y apellidos de padres que se rascan su bolsillo para elegir la nota deseada para sus retoños. Por todo esto la clase discente tiene peor nivel que nunca. Pensad que ni en la Guinea colonial había tal descompensación entre el nivel teórico y los conocimientos adquiridos de los matriculados, quienes vivían en entornos donde la lengua de enseñanza se hablaba apenas.

    Por lo antedicho, y con tristeza, pasamos a septiembre, con estos temas:
Uno: Obiang, general en jefe: Los guineanos analfabetos eran alistados sin tener en cuenta ningún conocimiento, pues para lo que se les requería, reprimir a los "indígenas", nuestros padres y abuelos, no se necesitaba saber más. Pero ocurre que hoy, 80 años después, los reclutados, todos de tu etnia, tienen peor nivel, pues se supone que, como mínimo, deberían tener la enseñanza primaria completa, pero no es el caso, ya que siguen interractuando directamente en vuestra lengua, el fang, o con el "español militar", precisamente el que hablabais hace 80 años para entenderos con los sargentos españoles que os adoctrinaban.

Dos: Presidentes, jefes de lo que sea y vitalicios todos del suelo africano, como el "evolué" Paul Biyá: Mirad, está siendo una cosa para que los negros salgamos a las calles con los ojos tapados por el número de negroafricanos que lanzáis al mundo, pero sin ningún oficio, esperando que la caridad europea se haga cargo. Esto no es de recibo. Convengamos en que no tienen más remedio que salir, pero que lo hagan sin ningún credencial académico o profesional es imperdonable. Porque mientras os entretenéis en la reiteración de los efectos del colonialismo, y para este fin del año soltaréis la misma cantinela, muchísima gente joven de toda África es utilizada como bolita de ping pong entre la misma Europa colonialista de siempre y Libia, que, como sabéis, no es un país africano. Ahí los esclavizan lindamente, y porque obtiene el refrendo de Europa. ¿Qué os hemos hecho para merecer esta inhumanidad?, ¿qué ganáis en este ingente esfuerzo que hacéis para reducir al negroaficano a la condición animal?, ¿por qué no tenéis piedad ninguna?

Tres: Mirad, periodistas y asimilados, seáis del país que seáis: En el mundo actual, y ya sea si hablamos de dictaduras como de democracias florecientes,  un alto porcentaje de los que están en el poder y de los que son aspirantes al mismo está formado por personas, mujeres y hombres, que serían enjuiciadas por delitos o faltas infames, algo que se hace insoportable desde que el descaro, la desvergüenza, sostenidas por la impunidad, se han adueñado de la política mundial, mientras que la justicia se ha inclinado por el lado más macarra de la política. Este breve recordatorio es para deciros que conocemos de la calaña de los hombres de los que queréis hablar siempre, pero la maldad de sus corazones ya ha atravesado nuestra alma. Ya no los queremos ver, no queremos que con cualquier excusa tonta no los metáis en el relato diario de las desgracias diarias, y porque ya sabemos que  nada va a cambiar. Esta insistencia en ponerles en el centro de todo alejará a los juiciosos de cualquier ruido mediático y la ignorancia, ya está ocurriendo, se apoderará del mundo entero. Por amor de Dios, no queremos ver ni en pantalla a esta gentuza, ocurriendo que, además, no hay proceso político que los pueda desalojar del poder. Regodearse en la mostración de los hechos anodinos de su existencia malvada es una tortura que no nos merecemos, y porque podemos demostrar que somos mejor gente que ellos. 

    Cuatro: En este punto vendría la posdata. Verán: Desde que formar parte del ejército de Obiang es la única salida "profesional" que tienen los jóvenes de su etnia, se hizo normal que se mande un destacamento de estos ignorantes a una isla pequeña como Annobón, donde tradicionalmente se vive de la pesca y de la agricultura de subsistencia. Está claro que hay mala intención, agravada, además, por la marginación del resto de jóvenes de los restantes grupos étnicos, sin contar los abusos que cometen. Esto lo decimos para que se añada al relato del porvenir guineano,  cuando se haga presente.

Barcelona, 31 de diciembre de 2025
Posdata: Ahora sí, lo podemos decir, saltamos al año siguiente, haciendo uso del calendario gregoriano, sin ningún convencimiento de que el entrante va a ser mejor, dicho globalmente, sin que sea esto óbice para esperar que cada uno encuentre asideros mejores para agarrarse a la existencia.

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